
La Comisión de Selecciones Nacionales quedó en los nuevos estatutos de FEDOFUTBOL como una comisión permanente, no como un órgano independiente.
Durante semanas se vendió una idea con fuerza dentro del fútbol dominicano: que la Comisión de Selecciones Nacionales iba a representar una garantía nueva, una estructura con peso propio, con capacidad real de ordenar el trabajo de las selecciones y, sobre todo, con un rasgo que muchos resumieron en una sola palabra: independencia.
El problema es que una cosa es el relato político y otra muy distinta el texto que finalmente quedó aprobado en la Asamblea del 25 de abril.
Y cuando uno se sienta a leer los nuevos estatutos, la primera conclusión es tan simple como incómoda: la Comisión de Selecciones Nacionales no quedó configurada como un órgano independiente. Quedó configurada como una comisión permanente de FEDOFUTBOL.
Eso cambia por completo la lectura de todo el debate.
La Comisión de Selecciones Nacionales en los estatutos de FEDOFUTBOL
Lo que se prometió y lo que quedó escrito
La impresión que se quiso transmitir hacia fuera era la de una comisión con un peso casi separado de la estructura federativa, una especie de espacio protegido para blindar el trabajo de las selecciones frente al ruido político y a las luchas internas.
Pero eso no fue lo que quedó aprobado.
En los estatutos, la Comisión de Selecciones aparece listada en el Artículo 59 junto a la Comisión de Finanzas, la de Árbitros, la del Fútbol Femenino y la de Fútbol Profesional, es decir, dentro del capítulo de comisiones permanentes. Y ese mismo artículo dice algo todavía más importante: que los integrantes de las comisiones permanentes son nombrados por el Comité Ejecutivo, que esas comisiones rinden cuentas ante el Comité Ejecutivo y que lo asesoran y apoyan en sus respectivos ámbitos de acción.
Ahí está el primer gran punto del artículo.
Porque una comisión que:
- es nombrada por el Comité Ejecutivo,
- rinde cuentas al Comité Ejecutivo,
- y forma parte del paquete ordinario de comisiones permanentes,
puede tener muchas funciones, incluso mucho peso, pero no puede presentarse seriamente como un órgano independiente en sentido institucional.
Por qué la Comisión de Selecciones Nacionales no es independiente
La prueba está en los propios estatutos
Aquí no hace falta interpretar demasiado. Basta con leer cómo los propios estatutos diferencian unas estructuras de otras.
Cuando FEDOFUTBOL quiere hablar de comisiones independientes, lo hace de manera expresa en el capítulo de independencia institucional. Ahí sí enumera cuáles son: Comisión de Auditoría Interna, Comisión de Cumplimiento, Comisión Electoral y órganos jurisdiccionales. La de Selecciones no está en esa lista.
Esa diferencia es determinante.
Porque si los propios estatutos reservan una categoría especial para los órganos independientes, y la Comisión de Selecciones no está incluida ahí, entonces el debate queda bastante despejado:
no quedó aprobada como órgano independiente.
Y esto no es una pelea semántica. Es una diferencia de diseño institucional.
No quedó independiente, pero sí con mucho poder
Ahora bien, que no haya quedado como comisión independiente no significa que la dejaran vacía o decorativa. Al contrario.
El Artículo 67 le da a la Comisión de Selecciones Nacionales un paquete de atribuciones muy fuerte. La define como un órgano de coordinación responsable de la organización, planificación, administración, integración y monitoreo de los programas y planes relacionados con las selecciones nacionales. Su objetivo principal es asegurar la correcta gestión y desarrollo de las selecciones.
Y además le da funciones concretas muy sensibles:
- organizar y planificar todo lo relacionado con selecciones,
- elegir y evaluar a los miembros de las selecciones,
- ejecutar programas de entrenamiento y desarrollo,
- gestionar los recursos asignados o captados por la Comisión,
- tener plena autonomía para la gestión y manejo de todos los fondos destinados a las selecciones, vengan de FIFA, gobierno, patrocinios, donaciones o cualquier otra fuente,
- preparar un Plan de Desarrollo de Selecciones a cinco años, revisado anualmente,
- preparar presupuestos anuales y estados mensuales de ejecución presupuestaria,
- someter sus actividades a revisión de Auditoría Interna y a auditorías de FIFA y Concacaf,
- nombrar a los entrenadores y al equipo técnico,
- y disponer de forma permanente de la estructura operativa de la Federación, incluyendo la posibilidad de nombrar personal administrativo de apoyo dentro de su presupuesto.
Es decir: no quedó independiente, pero sí quedó con mucho poder operativo.
La clave del engaño: autonomía funcional no es independencia institucional
Y aquí está el núcleo del problema.
Lo aprobado parece haber mezclado dos cosas distintas:
- por un lado, una autonomía funcional fuerte sobre selecciones;
- por otro, una subordinación institucional clara al sistema FEDOFUTBOL.
La comisión puede manejar fondos, preparar presupuestos, revisar planes, nombrar entrenadores y tener acceso permanente a la estructura operativa. Pero sigue siendo una comisión permanente dentro del organigrama ordinario de la federación. No fue separada del Comité Ejecutivo. No fue elevada al rango de comisión independiente. No fue blindada como un poder aparte.
En una frase:
le dieron autonomía para operar, pero no independencia para existir al margen del poder federativo.
El Comité Ejecutivo sigue teniendo la llave
Este punto también hay que explicarlo para que el lector no se quede solo con la frase de la “plena autonomía” en el manejo de fondos.
Porque aunque la Comisión de Selecciones tenga mucho margen operativo, el diseño institucional mantiene al Comité Ejecutivo como pieza central:
- los miembros de las comisiones permanentes son nombrados por el Comité Ejecutivo,
- el vicepresidente y el tesorero de la Comisión de Selecciones serán designados por el Comité Ejecutivo a propuesta del presidente de la Comisión,
- el presidente de la Comisión de Selecciones entra al Comité Ejecutivo solo como invitado permanente, no como miembro con voto,
- y el funcionamiento general de las comisiones se canaliza a través de la estructura interna aprobada por FEDOFUTBOL.
Eso significa que la Comisión de Selecciones podrá ser fuerte, podrá mover mucho, pero no deja de estar dentro de la casa, no fuera de ella.
Lo que sí puede decir hoy cualquier lector con los estatutos en la mano
A estas alturas, el lector ya debería poder distinguir dos ideas distintas.
1. Lo que sí quedó
Quedó una Comisión de Selecciones con capacidad real para:
- planificar,
- presupuestar,
- ejecutar,
- manejar fondos,
- nombrar entrenadores y personal técnico,
- y apoyarse en la estructura operativa de FEDOFUTBOL.
2. Lo que no quedó
No quedó:
- como comisión independiente,
- ni como órgano separado del Comité Ejecutivo,
- ni como estructura blindada frente al control político federativo,
- ni como poder institucional autónomo dentro de la federación.
Y esa diferencia no es menor. Es, en realidad, el centro de toda la discusión.
Conclusión
La Comisión de Selecciones Nacionales aprobada en los estatutos del 25 de abril no quedó configurada como un órgano independiente de FEDOFUTBOL. Quedó configurada como una comisión permanente, con mucho peso técnico, presupuestario y operativo, pero inserta en la estructura ordinaria de la federación, nombrada por el Comité Ejecutivo y obligada a rendir cuentas ante él.
Eso no la convierte en irrelevante. Al contrario: la convierte en una pieza importante de poder dentro del sistema.
Pero también obliga a llamar las cosas por su nombre.
Porque si durante el proceso se quiso vender la idea de una comisión “independiente”, lo que finalmente quedó escrito fue otra cosa:
no quedó la independencia que se prometió; quedó la subordinación que se aprobó.
