

La credibilidad Xavier Cadalso no se construye con discursos vacíos, sino con años de trabajo, investigación y defensa firme del fútbol dominicano frente a intereses que hoy intentan cuestionarla.
En las últimas horas se ha intentado sembrar dudas sobre mi credibilidad profesional a raíz de una información difundida en La Voz Radio RD y posteriormente publicada en mis redes sociales.
Antes de nada, contexto.
Mi nombre es Xavier Cadalso.
Comencé en el mundo de la información con 18 años como becario en la Cadena SER. Posteriormente trabajé en la Cadena COPE y colaboré en medios como Diario AS, Marca y Mundo Deportivo. Desde 2015 informo de manera continuada sobre el fútbol dominicano, ejerciendo mi profesión de forma independiente.
En todos estos años:
Jamás he inventado una noticia.
Nunca he publicado información sin respaldo documental o soporte grabado.
Siempre he respetado el código deontológico del periodismo.
Y eso no es una declaración vacía. Es un historial comprobable.
La información cuestionada
El pasado jueves, en mi programa, informé sobre una conversación mantenida con Rodolfo Wehe, propietario del Club Atlético Pantoja.
Durante la emisión —que está publicada y disponible— expliqué con claridad que dicha conversación sería refrendada públicamente en la web de La Voz Radio RD.
No añadí, no interpreté ni alteré nada.
Me limité a leer lo que posteriormente quedó reflejado por escrito.
Para evitar interpretaciones interesadas, adjunto la imagen del comentario publicado por el propio Rodolfo Wehe en la web, donde expresa textualmente su posición sobre la situación del fútbol profesional dominicano.
No hay transcripción inventada.
No hay frase añadida.
No hay titular creativo fuera de contexto.
Hay un comentario escrito y leído públicamente.
El problema no es la información. Es lo que incomoda.
Entiendo que cuando determinadas declaraciones generan debate, incomodan o afectan intereses, siempre aparece el recurso más antiguo: intentar desacreditar al mensajero.
Pero la credibilidad no se destruye con insinuaciones.
Se sostiene con hechos.
Y los hechos son claros:
El programa está grabado.
El comentario está publicado.
La fuente está identificada.
El contenido es verificable.
Eso es periodismo.
No soy un creador de contenido. Soy periodista.
No trabajo por likes.
No busco seguidores.
No practico el titular vacío.
Trabajo con fuentes.
Trabajo con respaldo.
Trabajo con responsabilidad.
Quien me sigue desde hace años lo sabe perfectamente.
Y quien no, tiene a su disposición más de una década de trabajo público para comprobarlo.
Cierre
En tiempos donde la desinformación se viraliza y la ética se relativiza, mantener principios puede incomodar.
Pero prefiero incomodar con datos que agradar con ficción.
La polémica termina donde empieza la prueba documental.
Y la prueba está publicada.
