
Suspensiones FEDOFUTBOL: 24 de 25 asociaciones territoriales (96%) quedan fuera del sistema y el fútbol provincial entra en crisis.
El proyecto que llegó al poder vendió una promesa: la “Nueva FEDOFUTBOL”. Hoy, el país ve el resultado más radical posible: 24 de 25 asociaciones territoriales (96%) están suspendidas.
No estamos ante un trámite. Estamos ante una ruptura institucional del modelo federativo: el fútbol provincial —la base real del sistema— queda sin derechos como miembro, sin voz, sin voto y con la amenaza de quedar también fuera de la competencia.
Y en este momento, la pregunta no es si faltó un documento. La pregunta es otra:
¿Qué modelo de fútbol se pretende construir suspendiendo casi todo el territorio?
1) Un dato que lo cambia todo: 96% suspendidas
Con la lista oficial publicada por la propia Federación, el cálculo territorial es directo:
- Total asociaciones territoriales: 25
- Suspendidas: 24
- Habilitada: 1 (Distrito Nacional)
96% del fútbol asociativo territorial queda fuera.
La LDF no es una asociación territorial, es una liga con representación estatutaria propia. Pero eso no altera el hecho principal: el fútbol provincial queda prácticamente apagado como estructura federativa.
2) La “Nueva FEDOFUTBOL” y el regreso del modelo vertical
Aquí no hace falta usar palabras extremas para describirlo: lo que se está imponiendo es un modelo vertical, de puertas cerradas y decisiones concentradas.
Un proyecto que, desde el primer día, ha sido cuestionado por:
- ausencia de diálogo real con el territorio,
- gestión a golpe de comunicado,
- y una capacidad limitada para generar un plan nacional de crecimiento visible en provincias.
Cuando una institución responde al incumplimiento suspendiendo al 96% del territorio, no está ordenando: está cerrando el sistema.
3) Compromisos anunciados al llegar… y el balance que hoy no cuadra
Cuando una nueva dirección toma el control de una federación, suele presentar una hoja de ruta: transparencia, gestión moderna, planificación, competición, formación, austeridad y rendición de cuentas.
Lo que el fútbol territorial percibe hoy es el contraste: el “proyecto” prometía orden y crecimiento, pero el resultado visible ha sido:
- falta de un plan público con cronograma y metas verificables,
- ausencia de un calendario sólido y regular de competiciones en todas las categorías,
- comunicación deficiente con el territorio,
- y una crisis institucional que culmina con el territorio casi completo suspendido.
La Federación puede corregir esta percepción con una sola herramienta: documentos públicos, fechas, indicadores y resultados. Sin eso, el discurso se queda en propaganda.
4) El punto moral que nadie quiere tocar: eran “válidas” cuando hacían falta
Las asociaciones suspendidas hoy no son más ni menos legales que cuando formaban parte del sistema que permitió construir mayorías y gobernabilidad. En su momento, esas estructuras fueron útiles —institucionalmente decisivas— para validar procesos, sostener elecciones y configurar poder.
Por eso, aunque existan incumplimientos que deban corregirse, el país tiene derecho a preguntarse:
¿por qué el rigor se aplica con máxima dureza justo cuando el territorio deja de ser “necesario” para gobernar?
La ley y los estatutos no pueden convertirse en un instrumento que se ajusta según convenga.
5) La incoherencia operativa: si suspenden asociaciones, ¿qué pasa con sus equipos?
Si una asociación está suspendida y la suspensión afecta derechos y “actividades oficiales”, la Federación tiene dos opciones:
- Ser coherente y expulsar/retirar de torneos oficiales a los equipos vinculados a asociaciones suspendidas.
- No hacerlo, y convertir la suspensión en un acto de control administrativo sin coherencia deportiva.
Y aquí aparece el efecto dominó: asociaciones valorando retirar equipos para no quedar en contradicción con una suspensión que, en teoría, impide participar en actividad oficial.
Esto no es teoría. Esto puede convertirse en parálisis deportiva real.
Federación Dominicana de Fútbol suspende miembros por incumplimiento estatutario – Fedofutbol
6) Gobernanza en crisis: ¿quién decide cuando el territorio está fuera?
Cuando el 96% del territorio pierde derechos federativos, el debate de representatividad es inevitable:
- ¿cómo funciona una asamblea?
- ¿cómo se ratifican decisiones?
- ¿cómo se gobierna un deporte nacional con el país fuera?
Y si miembros del Comité Ejecutivo representan asociaciones territoriales, ¿qué coherencia existe cuando esas asociaciones están suspendidas?
No es un ataque personal: es una pregunta institucional que exige respuesta.
7) Economía en claro: nómina, prioridades y rendición de cuentas
La Federación habla de transparencia. Perfecto. Entonces la transparencia se mide donde duele: presupuesto y ejecución.
El territorio no percibe un salto proporcional en:
- competiciones regulares por categorías,
- apoyo real a torneos provinciales,
- formación nacional de técnicos y árbitros,
- infraestructura territorial,
- y planificación deportiva sostenida.
Por eso la pregunta es de gestión:
¿Qué retorno real ha recibido el territorio con los recursos administrados?
Caso documental: José Franck Acosta
Según nómina oficial consultada por este medio, José Franck Acosta figura en la estructura federativa bajo la denominación de “Servicios a los Miembros”, con un salario mensual de RD$157,000.
Preguntas legítimas:
- ¿Cuál es el alcance real de esa función hoy, cuando el 96% del territorio está suspendido?
- ¿Qué resultados concretos produce “Servicios a los Miembros” en este escenario?
- ¿Cuál es la justificación institucional y presupuestaria del puesto en el contexto actual?
Cuando una Federación suspende al territorio, cada peso debe explicarse con resultados. No con etiquetas.
8) La consecuencia final: gradas vacías, redes frías y desconfianza
Cuando se impone un modelo vertical y se rompe el territorio, lo que cae primero es la confianza. Y cuando cae la confianza:
- se vacían gradas,
- se enfrían redes,
- se alejan patrocinadores,
- y el fútbol se queda sin oxígeno social.
Hoy, la crisis no es solo jurídica. Es de credibilidad.
DOCUMENTOS QUE EXIGIMOS (para que esto deje de ser discurso)
Si la Federación sostiene que esto es “institucionalidad, transparencia y rendición de cuentas”, entonces el país necesita ver, con carácter inmediato:
- Presupuesto anual aprobado (ingresos y gastos por partidas).
- Ejecución presupuestaria (plan vs real, con variaciones explicadas).
- Estados financieros completos (balance, resultados, flujo de efectivo, notas).
- Detalle de nómina por áreas y funciones (organigrama real).
- Detalle de consultorías y servicios (objeto, proveedor, monto, plazo).
- Política de viáticos, viajes y representación (criterios y reportes).
- Plan cuatrienal y plan anual operativo, con metas e indicadores.
- Calendario de competiciones por categorías y regiones (masculino/femenino/base).
- Plan nacional de formación (técnicos, árbitros, administradores).
- Protocolo claro sobre “actividad oficial” y qué ocurre con equipos/torneos de asociaciones suspendidas.
Sin esta documentación, todo se reduce a una frase: “cumplimiento”. Y el país necesita hechos, no consignas.
Conclusión
La “Nueva FEDOFUTBOL” se presentó como cambio. Hoy el país ve cierre institucional, concentración y una sacudida al modelo territorial.
Suspender al 96% del fútbol asociativo territorial no es una medida administrativa. Es una decisión de modelo.
Y el país tiene derecho a exigir una respuesta completa: deportiva, institucional y económica.
Porque sin territorio no hay federación. Hay edificio.
