
Vista FEDOFÚTBOL FIFA Concacaf: un presidente provincial relata que el Comité Ejecutivo quedó expuesto y que los internacionales tomaron nota.
La “vista” entre FEDOFÚTBOL y las asociaciones, celebrada ayer, no fue un trámite más. Según el relato de un presidente provincial que asistió y conversó con este medio, la reunión dejó un saldo político devastador: “el Comité Ejecutivo quedó muy mal parado” ante los representantes internacionales.
Y el dato más duro no es la crítica. Es el clima: se habló de represalias, de suspensiones, de un modelo de votos que puede deformar la democracia interna, de nóminas, duplicidad de cargos, falta de apoyo al fútbol base… y de una federación que, según lo que se expuso allí, solo reacciona cuando el plazo está encima.
Nota editorial: esta crónica recoge el testimonio y la interpretación del dirigente consultado. FEDOFÚTBOL tiene espacio abierto para responder o aportar actas/precisiones.
1) FIFA explicó el sistema de votos… y corrigió una pieza clave
Uno de los puntos que más irritación había generado en las asociaciones era el esquema de votos y delegados. En la reunión, según el presidente consultado, FIFA explicó el porqué del reparto y, al mismo tiempo, realizó ajustes relevantes:
- Eliminó el “voto expreso”.
- Los 5 votos de la liga femenina no aplicarán “hasta que no esté creada”.
- Y defendió que la LDF tenga esos votos porque, según esa explicación, FIFA separa votos para fútbol amateur y profesional, y donde hay liga profesional se reconoce esa representación.
En otras palabras: FIFA no llegó a improvisar. Llegó con una explicación… y con una corrección.
2) El corazón del reclamo: “esto parece una represalia para llegar a la Asamblea con menos asociaciones hábiles”
La frase que resume la indignación del sector asociativo, según el testimonio, fue directa: se planteó a los internacionales que lo que está ocurriendo con “cumplimiento” y suspensiones se percibe como una estrategia para reducir el número de asociaciones hábiles y así aprobar lo que convenga en la próxima Asamblea.
“Se le dijo el por qué esta represalia con las asociaciones… que buscan que para la asamblea estén hábiles la menor cantidad de asociaciones para aprobar lo que se les venga en gana.”
Ese señalamiento es el más grave, porque no es un reproche administrativo: es una acusación de manipulación del padrón y de la representación.
3) La foto que dejó en evidencia a la cúpula: ausencias, silencios y un presidente que se fue
El relato del dirigente consultado pinta una escena difícil de explicar:
- José Deschamps habría estado presente, pero “antes de empezar se fue”.
- No habrían asistido Lalo Rodríguez Vicepresidente.
- El tesorero Ángel Baliño estaba, pero “no habló”.
- Y los representantes de asociaciones “no dijeron esta boca es mía” (al menos en un primer tramo).
Mientras tanto, el Comité Ejecutivo habría sostenido una reunión previa con FIFA y Concacaf desde las 11:00 a.m..
La imagen que queda es demoledora: mucha cocina interna y poco diálogo transparente con la base.
4) Nómina, cargos y “política interna”: el tema que explotó
Según el testimonio, se habló de nómina y de cargos con una frase que, si se confirma en actas, es dinamita institucional: que el manejo de posiciones se parecería al de un “partido político”, premiando con cargos a quienes votaron en elecciones pasadas.
Además, se alertó sobre un “precedente” peligroso:
un bloque con muchos votos que, para completar una mayoría, ofrece cargos a cambio de apoyo.
En un sistema federativo, esa acusación es letal: significa que el debate ya no es técnico, es legitimidad democrática.
5) “Nuestro pleito no es con la Liga”: el mensaje que intenta evitar una guerra equivocada
En medio del choque, según el presidente consultado, hubo un mensaje importante atribuido a una figura de la LDF:
- que el conflicto no debe dirigirse contra la Liga,
- sino contra la federación,
- y que esos votos “no los pidieron”.
Esto es crucial porque desactiva una bomba: si se rompe la relación asociaciones–LDF, la federación gana por división. Y si la base se mantiene enfocada en el órgano que decide y ejecuta, la presión se concentra donde tiene que concentrarse.
6) “Ayudan a última hora”: el argumento contra el relato del “hemos invertido recursos”
Sobre el tema suspensiones y cumplimiento, según el dirigente, FEDOFÚTBOL habría argumentado que puso recursos para que todos se pongan al día. Pero la respuesta asociativa fue tajante:
- la ayuda llega a última hora,
- cuando el plazo vence,
- y después de meses/años de dejadez.
Esta frase resume una sensación extendida: no es que no se pueda cumplir; es que se empuja a no llegar, y luego se castiga.
7) El fútbol base en el centro: “los niños no están jugando”
El testimonio describe un momento donde se expuso la realidad provincial con crudeza:
- falta de apoyo al fútbol base,
- niños fuera del sistema,
- solo compiten clubes con recursos,
- duplicidad de cargos y sueldos “lujosos” (según el planteamiento en sala).
Y aparece una respuesta de Concacaf que, en frío, es cierta pero políticamente insuficiente:
“FIFA no está obligada a darle recursos a las asociaciones”.
La réplica asociativa, según el dirigente, fue directa:
“¿Por qué para nómina y sueldos sí hay, y para desarrollo no?”
Ese intercambio define el choque de fondo: prioridades. Si el dinero sube a la cúpula y no baja a la base, el sistema se seca.
8) ¿Y ahora qué? La sensación es que FIFA y Concacaf “tomaron nota”
Según el presidente consultado, los representantes internacionales escucharon una constante: nadie habló bien de FEDOFÚTBOL, y se describió desorden, dejadez y maltrato a las asociaciones.
No hay un “fallo” inmediato. Pero sí hay un hecho político:
cuando los internacionales reciben un diagnóstico unánime, se activa el radar.
Y el cierre del testimonio tiene un tono de ironía amarga:
“Ok déjeme esperar mi suspensión… de seguro esta semana me llega”.
Esa frase lo dice todo: hay dirigentes que salen de una vista pública con miedo, no con confianza.
Cierre
Ayer no se celebró una simple reunión. Ayer se mostró ante FIFA y Concacaf un conflicto que ya no cabe bajo la alfombra.
Y si el objetivo de la vista era calmar, el resultado —según el testimonio recibido— fue el contrario: dejó expuesta a la cúpula y reforzó la tesis de las asociaciones.
Ahora la pelota está donde debe estar: en la respuesta institucional. No con discursos, sino con hechos.
